LU_Touch: Prevención de contactos indirectos en relación al COVID-19

La pandemia provocada por el COVID-19 (SARS-CoV-2) tiene uno de sus puntos críticos en la alta probabilidad de contagio entre humanos. Es por ello que, desde el inicio de la pandemia, las autoridades sanitarias de los diferentes países afectados han puesto énfasis en tratar de prevenir la transmisión por contactos directos entre las personas, implementando medidas como la separación mínima entre los habitantes y el confinamiento en nuestras casas.

El otro gran tipo de transmisión es por contactos indirectos con objetos o superficies contaminadas o con presencia portadora del virus. Esta transmisión es más complicada de evitar porque se lucha contra el subconsciente y los hábitos diarios, como puede ser el tocarse la cara con las manos. Se debe tener en cuenta que el virus puede durar hasta tres días, en función del material de la superficie, por lo que la capacidad de propagación del virus por contactos indirectos es muy alta.

Debido a la activación de las medidas de confinamiento aplicadas en la mayoría de países afectados por el COVID-19, se han establecido determinadas excepciones para abandonar nuestro domicilio, y además el personal sanitario está obligado a convivir con situaciones de alto riesgo de contagio. Si se reduce al mínimo la posibilidad de propagación por contactos indirectos en las múltiples acciones que se realizan en el exterior de nuestros domicilios estaremos luchando contra la pandemia de forma pasiva.

A lo largo del día cada persona realiza múltiples contactos en zonas comunes, y por tanto focos de transmisión. Actualmente, se puede categorizar en 3 grandes grupos de personas con riesgo de transmisión por contacto indirecto del virus.

En primer lugar, el personal sanitario que está luchando con todos sus esfuerzos por salvar vidas exponiéndose a ser contagiado, pero al mismo tiempo pudiendo ser transmisor por contacto indirecto del mismo dentro de los propios hospitales. A menudo pueden estar pulsando interruptores o botones de ascensores, abriendo puertas, etc., pudiendo llegar a realizar hasta 480 iteraciones a lo largo del día. La opción de cambiarse los guantes cada vez que se realiza uno de estos contactos sería inviable, y además conllevaría un gasto inasumible de recursos.

En segundo lugar, a pesar del estado de alarma, hay personas que deben asistir a trabajar, como los repartidores de una empresa de transporte, que pueden realizar más de 150 entregas al día, abriendo puertas de distintos destinatarios, subiendo por ascensores, pulsando timbres u interruptores, etc. Estos trabajadores podrían llegar a realizar unas 930 iteraciones de contacto indirecto al día, pudiendo convertirse en un gran vector o transmisor del virus.

Por último, cualquier persona que esté en confinamiento y que salga de su domicilio a realizar alguna de las actividades permitidas, solamente con emplear el ascensor, abrir y cerrar la puerta principal, pulsar los interruptores de la luz, y pagar en el supermercado en el TPV introduciendo el pin, podría realizar un mínimo de 14 contactos.

De nada sirve realizar estos contactos indirectos con guantes, pues esos mismos guantes acaban contactando diversas superficies que a posteriori se tocarán de manera propia o ajena sin protección, o incluso tocando de forma subconsciente la cara con los guantes puestos.

 

Desde los inicios de esta crisis, hemos puesto nuestros esfuerzos y recursos de ingeniería en la búsqueda de soluciones para ayudar a reducir la propagación del virus, centrándonos especialmente en soluciones de reducción de probabilidad de contagios indirectos. Es decir, el contagio en el que intervienen superficies u objetos entre los humanos: picaportes de puertas y ventanas, pulsadores de ascensores, telefonillos y videoporteros, cajeros automáticos, trenes, buses, TPV de pago en supermercados y otras instalaciones, etc.

Desde el inicio de esta crisis en colaboración con Dativic, hemos trabajado en el desarrollo de LU_Touch, un útil de apertura y cierre de puertas y ventanas, y un pulsador de botones e interruptores usados en el día a día. Para el correcto uso de LU_Touch se han habilitado tres agujeros bien para poder emplearlo bien colgado al cuello o de la cintura. Además, el diseño ergonómico facilita su manejo con solo tres dedos, con una zona de agarre totalmente separada de la zona de contacto. Es importante desinfectarlo cada cierto tiempo empleando soluciones de alcohol 70% preferiblemente, o en su defecto lejía o jabón.

Con el fin de combatir el virus COVID-19, ponemos a disposición de todos los usuarios de impresoras 3D el modelo validado para su impresión 3D en tecnologías FDM, SLA o SLS, bajo la licencia Creative Commons para que a nivel global podamos aportar cada uno de nosotros una barrera más para frenar el avance de la pandemia.

 

LU_Touch también está disponible para su compra en su modelo estándar y antibacteriano.

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